La European Society of Veterinary Clinical Ethology es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo promover y apoyar el progreso científico en medicina de comportamiento veterinario y etología clínica comparativa.

Hace poco ha publicado un documento que en solo 9 puntos, reúne la gran mayoría de problemas asociados al uso de dichos collares , está en inglés en el documento original así que dejo la magnífica traducción de Doogweb

  1. Existen muchas variables que actúan sobre la intensidad de la descarga, por ejemplo la humedad, la densidad del pelo del perro, el estado del electrodo… Por estos y otros factores, los veterinarios aseguran que no es posible regular la intensidad que sería adecuada a cada perro y circunstancia: Una intensidad demasiado alta producirá indefensión, agresión… Si es demasiado baja el perro se habituará con lo que se pierde toda la posible efectividad.
  2. Asociación de la descarga a cualquier otro estímulo. Es uno de los mayores riesgos, puesto que los perros pueden asociar la descarga a cualquier cosa presente en el entorno, incluido el propio adiestrador.
  3. Requiere un timing perfecto. Una descarga a destiempo puede producir justo el efecto contrario al deseado: reforzar la conducta que se quiere eliminar.
  4. Riesgo de abuso. Muchos adiestradores poco cualificados utilizan mal los collares eléctricos, especialmente cuando se frustran.
  5. Riesgos físicos reales para el perro. Desde un incremento significativo de cortisol, o del ritmo cardíaco, hasta necrosis en la piel.
  6. Comportamientos relacionados con el estrés. Uno de los más habituales sería la inhibición de todo tipo de conductas con un lenguaje corporal de sumisión total, cola y cabeza bajas, salivación…
  7. Otros riesgos del castigo, el más grave sería la agresión, pero también se deteriorará la relación del humano con el perro, y disminuirá drásticamente la capacidad de aprendizaje del perro.
  8. No es más efectivo. No existe ningún estudio solvente que demuestre la mayor eficacia del collar eléctrico en relación al adiestramiento en positivo, mientras que sí existen muchos demostrando lo contrario: el uso de refuerzo positivo supera en eficacia a la administración de cualquier tipo de castigo.
  9. Ilusión de efectividad. La aparente eficacia a corto plazo del collar eléctrico puede llevar a enmascarar comportamientos no deseados que más tarde volverán a aparecer.

Diensthund[1]

Las conclusiones son claras, los collares eléctricos están asociados a muchos riesgos que conciernen a la salud el comportamiento y el bienestar del perro. No solo eso, cualquier problema de comportamiento existente en el perro, puede que degenere en otro comportamiento mas grave aún. No digamos si se usa por una persona no cualificada. Ya de entrada, aunque esté cualificada, está claro que no es un buen método, pero si se usa con desconocimiento puede ser aun peor.

Por desgracia no existe una regulación de estos aparatos lo suficientemente clara y lo poco que hay, se lo saltan a la torera.

Siempre que tu perro tenga un problema, intenta buscarle solución, sabiendo la causa de ese problema, no intentando atajar la mala conducta sin mas! Se que no está bien humanizar a los perros, pero a veces es mejor hacer entender a la gente el problema desde su perspectiva, imaginemos que tenemos un niño de 6 o 7 años y que de repente se hace sus necesidades encima. Le pegarías sin mas? le castigarías si lo hace? Es una conducta anormal en el, no? Y no es mejor saber que le causa ese comportamiento y ponerle remedio sin causarle daños físicos o psicológicos? PUES CON EL PERRO IGUAL!

Mi consejo SIEMPRE será prescindir de este tipo de aparatos o de cualquier otro que dañe al animal, ya sea, eléctrico, de pinchos, estranguladores o cualquier otro aparato del demonio…. Preguntad a los profesionales por favor!

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